Conocimiento y herramientas para mejorar nuestra competitividad, en un entorno global.
El porqué de este blog.
Con mi algo de experiencia profesional en comercio internacional y algo más en el uso de la información que se hace en este campo, quiero recoger en este blog aquellas opiniones, argumentaciones o diagnósticos que nos aporten más conocimiento en materia de IEI.
Y continuar así mi recorrido por la Inteligencia Económica que empecé allá por 1996, en París.
Estoy convencida de que la Inteligencia Económica Internacional es una potente herramienta para reforzar la competitividad de las empresas españolas, de los profesionales y de los expertos públicos o privados en el campo del comercio internacional.
Espero compartir opiniones, debates y propuestas, siempre con un enfoque abierto a los escenarios globales.
Y no sólo en este blog: espero también en ASEPIC, Asociación Española para la Promoción de la Inteligencia Competiva, de la que soy socio individual (www.asepic.com.es).
Inés Robredo.
Y continuar así mi recorrido por la Inteligencia Económica que empecé allá por 1996, en París.
Estoy convencida de que la Inteligencia Económica Internacional es una potente herramienta para reforzar la competitividad de las empresas españolas, de los profesionales y de los expertos públicos o privados en el campo del comercio internacional.
Espero compartir opiniones, debates y propuestas, siempre con un enfoque abierto a los escenarios globales.
Y no sólo en este blog: espero también en ASEPIC, Asociación Española para la Promoción de la Inteligencia Competiva, de la que soy socio individual (www.asepic.com.es).
Inés Robredo.
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lunes, 22 de abril de 2013
Cualquier parecido con la realidad ...
Una pincelada de humor, que creo necesitamos todos mucho
Y como es humor internacional y de otro país, nos reiremos más facilmente, con seguridad.
Se ha cruzado entre mis lecturas un artículo de 'Le Nouvel Observateur' que me ha reconciliado con la 'Marca España', definitivamente, y confieso que yo también lo necesitaba mucho, después de tantas referencias a la Marca España.
Sorpresa al leerlo, y humor cosmopolita
Nos pone el artículo al día en materia de 'diplomacia económica' francesa (palabra muy de moda también en España, en ámbitos públicos y empresariales, como ya sabrán y revisarmos poco a poco).
Se titula "Francia se dota de diplomáticos de nuevo cuño'.
En el artículo se habla de un 'modelo' al que nos referimos aquí también a menudo (yo, al menos) en materia de Inteligencia Económica.
Describe las sucesivas capas de IE aplicadas al comercio exterior francés por un cambio de color político del gobierno, y por las políticas y objetivos estratégicos de apoyo a su (la francesa) promoción empresarial en mercados difíciles.
El paralelismo es casi automático en mi caso, aunque no es intencionado, claro.
Respiramos aliviados
Podemos ver con alivio que no somos los únicos en re-inventar periódicamente los formatos de 'apoyos' a las grandes empresas para proyectos estratégicos, en pedir su 'efecto-arrastre' a nuestras grandes enseñas en países objetivo, en multiplicar los desplazamientos oficiales con distintas empresas ya instaladas en el exterior, junto y con diferentes administraciones, en mercados emergentes y estratégicos.
El artículo no tiene desperdicio, y conste que no he establecido con este post ningún parecido que pudiera ser objeto de malas interpretaciones ....
como recuerdan las películas, 'cualquier parecido con la realidad (española) es pura coincidencia'.
Experiencia propia y soluciones habituales y muy testadas
Los que como yo se han encontrado compitiendo y coopitiendo en los mercados exteriores me entenderán: tenemos delegaciones de varios ministerios y empresas públicas, cámaras hispano-cualquier país, comités bilaterales albergados en otra de nuestras redes de apoyo, organismos autonómicos 'expatriados' y encantados de pasar a saludar al organismo de rango nacional que cuenta con gran presencia lo que dura una feria, distintos representantes adscritos a diferentes ministerios u organizaciones feriales con sus propias delegaciones internacionalizando alguna de sus enseñas: todos tenemos nuestros 'Monsieur Sopexa' en Asia, como nos recordó nuestro actual Consejero Económico y Comercial en Seúl, Antonio García Rebollar, no hace tanto.
Ahora bien, mi experiencia me dice que esa cooperación es muy efectiva si es a un nivel funcional, y si se trata de trabajar con los becarios de cualquier signo en destino, el resultado es también óptimo (por cierto, ¿estamos 'vigilando' su trayectoria profesional para darles el mejor aprovechamiento profesional?).
Y por eso no suscrito lo dicho hace no tanto por nuestro embajador Inocencio Arias en el Foro del Club de Excelencia en Gestión, en materia de representaciones en el exterior: siempre hay un nivel eficaz en toda administración, resolutivo y muy cooperativo. El secreto está en encontrarlo y en trabajar mano a mano con esa/s persona/s.
Inteligencia en este caso es detectar rápidamente quienes tienen buena información, saber si la comparten o no y si puedes seguirle la pista, o quienes de otros países organizan redes de apoyo a las que puedes hacerte invitar para mejor networking de las empresas a las que acompañas.
Nada que no sepa hacer un buen analista de inteligencia.
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Enlace abreviado - http://bit.ly/12AocKT
lunes, 24 de agosto de 2009
Nuestros economistas demiurgos - Juan Velarde, agosto 2009
Fuente: abc.es, 24 agosto 2009
http://n2abc10.abc.es/20090824/opinion-firmas/cinco-revolucionarios-nuestra-economia-20090824.html
"Los cinco revolucionarios de nuestra economía
JUAN VELARDE FUERTES - Lunes, 24-08-09
Es evidente que en estos momentos existe auténtico pavor en nuestro sector público ante la posibilidad de acometer reformas de fondo en la economía española. Con Solbes o sin Solbes; con Campa o sin Campa, lo que se intenta es que nuestra situación mejore sin los costes sociológicos que acompañan a todo cambio radical para encarar adecuadamente el futuro. Por eso conviene señalar los cinco revolucionarios que consiguieron que la economía española, cuyo PIB por habitante sólo había logrado multiplicarse por 3,0 en el periodo 1820-1959 -140 años-, desde 1959 al 2008, -o sea, en sólo medio siglo- lo hizo por 7,5. Es evidente que ese cambio, que supuso la liquidación de la economía castiza española, con la que funcionamos, pues, durante casi siglo y medio después de iniciarse la Revolución Industrial, exigió unas dosis de valentía nada corrientes. Y la serie de estos demiurgos de nuestra actual economía se inicia con Alberto Ullastres.
Ullastres fue discípulo de Flores de Lemus. Dejó clara muestra de ello en su comentario al «Dictamen de la Comisión del Patrón Oro» de su maestro. Por eso formó parte de la sección de economía del Instituto de Estudios Políticos. Esa iniciada por Carande, y en la que también estaban Vergara, Valentín Andrés Álvarez, Castañeda, Fermín de la Sierra, Anós y Piera Labra. Se especializó Ullastres en Historia económica e Historia de las Doctrinas Económicas, y armado de su ciencia, se atrevió como ministro de Comercio, con el apoyo en Hacienda de Navarro Rubio y el flanqueo en el Banco de España, de Sardá, a iniciar el gran cambio, a partir de 1957, poniendo en marcha el Plan de Estabilización en 1959. Se abrió al exterior nuestra economía; se estatifico el Banco de España; la peseta, por primera vez, ingresó en un sistema monetario internacional; se aceptó el comienzo de procesos de desregulación de la economía y abrió Ullastres después el pestillo de Europa, con el excelente -ahí está el estudio de Gámir- Tratado Preferencial de 1970.
El segundo fue Fuentes Quintana. Tuvo una vocación docente fortísima. Fue catedrático de Economía de la Universidad de Valladolid, y de Hacienda en la Complutense y en la UNED. Su gran objetivo fue la superación del sistema fiscal de 1845, como se probó a partir de su artículo inicial en «nales de Economía» en 1949, culminando sus puntos de vista en el texto de su discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Ante la colosal crisis que se vivía en 1977, fusión de los dos choques petrolíferos, de la generada por una fortísima subida de salarios y por las tensiones de la Transición, comprendió que la solución no venía por el lado de la demanda, esto es, abandonó la línea de creer que todo se arreglaba con el déficit del sector público, y decidió que la solución era por el lado de la oferta. Por eso, al ocupar el puesto de vicepresidente del Gobierno, consiguió, con el Pacto de La Moncloa, frenar la subida de salarios, crear un nuevo sistema fiscal, mientras se abrían las conversaciones para nuestro ingreso pleno en la Europa comunitaria.
El tercero fue Boyer, simultáneamente doctor en Física y economista muy capaz. Comprendió, probablemente tras la crisis desencadenada en Francia con la política socialista de Mitterrand y recogida en el programa que llevó el PSOE al poder, que era necesario que éste lo alterase de inmediato. Reaccionó, y logró, que éste no sólo aceptase la economía de mercado, sino iniciar una seria política de privatizaciones, mientras se buscaba el mantenimiento del equilibrio presupuestario, y se conseguía el ingreso, en 1985, en la Comunidad Económica Europea. Salió del poder por intentar que se continuase una clara política de ajuste para mejorar nuestra competitividad.
El cuarto fue Solchaga, un excelente licenciado en Economía. Comprendió que no podía diferirse, tras Maastricht, nuestra participación en la nueva Europa que ahí se iniciaba, mientras, con la ayuda de Rojo, al frente del Banco de España, consiguió que no se nos expulsase del Sistema Monetario Europeo al que él nos había conducido, para sustraer a la peseta del baile derivado de la flotación de monedas originado por las decisiones de Nixon de liquidar el patrón oro-dólar.
El quinto fue Aznar, quien, con una extraordinaria energía, logró, no ya liquidar un notable ambiente de corrupción, sino, con una disciplina presupuestaria que no se veía desde los tiempos de Villaverde, y gracias, por supuesto, al flanqueo en Hacienda de Rodrigo Rato primero y de Montoro después, logró que España, que no cumplía ninguna, cumpliese todas las exigencias del Tratado de Maastricht, y sustituyese la peseta por el euro.
Los cinco demostraron heroísmo y patriotismo para conseguir sucesivamente, el Plan de Estabilización, el Pacto de La Moncloa, que ingresásemos en la Europa comunitaria, que formásemos parte del Sistema Monetario Europeo y que, desde su inicio, estuviésemos en la Eurozona.
Escribió Manzoni en su «Oda a Napoleón», «Ai posteri l´ardua sentenza». Me atrevo a decir que ésta va a ser muy dispar para los que se atrevieron, como estos cinco, y para los que se negaron a alterar lo mucho que había que alterar.·
El libro de J. Velarde.
"Cien años de economía española - El siglo que lo cambió todo en nuestra economía".
http://www.ediciones-encuentro.es/Muestra.php?libro=10000372&gclid=CJjS3u7bw5wCFUxs4wodYh0PoA
IEI - su colaboración en Abc, del 7 de septiembe 2009
'Raíces castaño oscuro'
http://www.abc.es/20090907/opinion-firmas/raices-castano-oscuro-200909070423.html
http://n2abc10.abc.es/20090824/opinion-firmas/cinco-revolucionarios-nuestra-economia-20090824.html
"Los cinco revolucionarios de nuestra economía
JUAN VELARDE FUERTES - Lunes, 24-08-09
Es evidente que en estos momentos existe auténtico pavor en nuestro sector público ante la posibilidad de acometer reformas de fondo en la economía española. Con Solbes o sin Solbes; con Campa o sin Campa, lo que se intenta es que nuestra situación mejore sin los costes sociológicos que acompañan a todo cambio radical para encarar adecuadamente el futuro. Por eso conviene señalar los cinco revolucionarios que consiguieron que la economía española, cuyo PIB por habitante sólo había logrado multiplicarse por 3,0 en el periodo 1820-1959 -140 años-, desde 1959 al 2008, -o sea, en sólo medio siglo- lo hizo por 7,5. Es evidente que ese cambio, que supuso la liquidación de la economía castiza española, con la que funcionamos, pues, durante casi siglo y medio después de iniciarse la Revolución Industrial, exigió unas dosis de valentía nada corrientes. Y la serie de estos demiurgos de nuestra actual economía se inicia con Alberto Ullastres.
Ullastres fue discípulo de Flores de Lemus. Dejó clara muestra de ello en su comentario al «Dictamen de la Comisión del Patrón Oro» de su maestro. Por eso formó parte de la sección de economía del Instituto de Estudios Políticos. Esa iniciada por Carande, y en la que también estaban Vergara, Valentín Andrés Álvarez, Castañeda, Fermín de la Sierra, Anós y Piera Labra. Se especializó Ullastres en Historia económica e Historia de las Doctrinas Económicas, y armado de su ciencia, se atrevió como ministro de Comercio, con el apoyo en Hacienda de Navarro Rubio y el flanqueo en el Banco de España, de Sardá, a iniciar el gran cambio, a partir de 1957, poniendo en marcha el Plan de Estabilización en 1959. Se abrió al exterior nuestra economía; se estatifico el Banco de España; la peseta, por primera vez, ingresó en un sistema monetario internacional; se aceptó el comienzo de procesos de desregulación de la economía y abrió Ullastres después el pestillo de Europa, con el excelente -ahí está el estudio de Gámir- Tratado Preferencial de 1970.
El segundo fue Fuentes Quintana. Tuvo una vocación docente fortísima. Fue catedrático de Economía de la Universidad de Valladolid, y de Hacienda en la Complutense y en la UNED. Su gran objetivo fue la superación del sistema fiscal de 1845, como se probó a partir de su artículo inicial en «nales de Economía» en 1949, culminando sus puntos de vista en el texto de su discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Ante la colosal crisis que se vivía en 1977, fusión de los dos choques petrolíferos, de la generada por una fortísima subida de salarios y por las tensiones de la Transición, comprendió que la solución no venía por el lado de la demanda, esto es, abandonó la línea de creer que todo se arreglaba con el déficit del sector público, y decidió que la solución era por el lado de la oferta. Por eso, al ocupar el puesto de vicepresidente del Gobierno, consiguió, con el Pacto de La Moncloa, frenar la subida de salarios, crear un nuevo sistema fiscal, mientras se abrían las conversaciones para nuestro ingreso pleno en la Europa comunitaria.
El tercero fue Boyer, simultáneamente doctor en Física y economista muy capaz. Comprendió, probablemente tras la crisis desencadenada en Francia con la política socialista de Mitterrand y recogida en el programa que llevó el PSOE al poder, que era necesario que éste lo alterase de inmediato. Reaccionó, y logró, que éste no sólo aceptase la economía de mercado, sino iniciar una seria política de privatizaciones, mientras se buscaba el mantenimiento del equilibrio presupuestario, y se conseguía el ingreso, en 1985, en la Comunidad Económica Europea. Salió del poder por intentar que se continuase una clara política de ajuste para mejorar nuestra competitividad.
El cuarto fue Solchaga, un excelente licenciado en Economía. Comprendió que no podía diferirse, tras Maastricht, nuestra participación en la nueva Europa que ahí se iniciaba, mientras, con la ayuda de Rojo, al frente del Banco de España, consiguió que no se nos expulsase del Sistema Monetario Europeo al que él nos había conducido, para sustraer a la peseta del baile derivado de la flotación de monedas originado por las decisiones de Nixon de liquidar el patrón oro-dólar.
El quinto fue Aznar, quien, con una extraordinaria energía, logró, no ya liquidar un notable ambiente de corrupción, sino, con una disciplina presupuestaria que no se veía desde los tiempos de Villaverde, y gracias, por supuesto, al flanqueo en Hacienda de Rodrigo Rato primero y de Montoro después, logró que España, que no cumplía ninguna, cumpliese todas las exigencias del Tratado de Maastricht, y sustituyese la peseta por el euro.
Los cinco demostraron heroísmo y patriotismo para conseguir sucesivamente, el Plan de Estabilización, el Pacto de La Moncloa, que ingresásemos en la Europa comunitaria, que formásemos parte del Sistema Monetario Europeo y que, desde su inicio, estuviésemos en la Eurozona.
Escribió Manzoni en su «Oda a Napoleón», «Ai posteri l´ardua sentenza». Me atrevo a decir que ésta va a ser muy dispar para los que se atrevieron, como estos cinco, y para los que se negaron a alterar lo mucho que había que alterar.·
El libro de J. Velarde.
"Cien años de economía española - El siglo que lo cambió todo en nuestra economía".
http://www.ediciones-encuentro.es/Muestra.php?libro=10000372&gclid=CJjS3u7bw5wCFUxs4wodYh0PoA
IEI - su colaboración en Abc, del 7 de septiembe 2009
'Raíces castaño oscuro'
http://www.abc.es/20090907/opinion-firmas/raices-castano-oscuro-200909070423.html
jueves, 9 de julio de 2009
Roland Berger - la crisis, bien sur. julio 2009
Fuente: el Confidencial, Cotizalia
http://www.cotizalia.com/cache/2009/07/08/opinion_63_oportunidades_estrategicas_crisis.html
Oportunidades estratégicas de la crisis - @Roland Berger* - 08/07/2009
"Por todos es conocido que atravesamos la mayor crisis financiera y económica global desde la Gran Depresión de 1929. Se trata de un contexto donde el comercio mundial se contraerá un 11% este año y el crecimiento previsto para 2010 no será superior al 0,6% (según datos del FMI). Por su parte, en este mismo ejercicio el conjunto de la Unión Europea experimentará un retroceso del 4,6% en el PIB, a la vez que el paro continuará en ascenso con una caída especialmente notable en la actividad industrial.
En este panorama nada halagüeño, los niveles bursátiles han sufrido una reducción de gran parte de su volumen, y el conjunto de las compañías ha perdido una considerable capitalización en el mercado, de manera especial en el caso de los bancos y las empresas del sector tecnológico. Sólo en Alemania se han perdido más de 140.000 millones de euros en activos financieros, y en el caso de España o Estados Unidos, la suma de las medidas de estímulo fiscal y económico desarrolladas por los gobiernos ha supuesto la inversión de entre el 13 y el 16% del PIB.
¿Cómo pueden afrontar las empresas esta situación?¿Qué acciones especiales deben poner en marcha en este contexto? El objetivo prioritario para las empresas es obviamente capear la crisis y reposicionarse, para poder aprovechar todas las ventajas de la recuperación en el futuro. Se trata de una situación donde un plan de acción orientado a identificar y aprovechar las oportunidades estratégicas que se avecinan se convierte en algo indispensable para las compañías. Dentro de este plan, la mejora de los procesos y la organización de la entidad, por un lado, y el posicionamiento de la empresa en una situación óptima y relevante de cara a la recuperación de la economía, por el otro, son los dos aspectos estratégicos en los que deberá fundamentarse la ansiada recuperación.
1. Las empresas deben desarrollar sus propias perspectivas e identificar un número de rutas de acción alternativas, en base a diferentes escenarios; por ello, tienen que estar preparadas para hacer frente a las peores contingencias.
2. Deben, igualmente, asegurarse la financiación, dando absoluta prioridad a la optimización de su estructura de capital.
3. Es preciso que revisen todas las inversiones y las líneas de negocio, con la finalidad de focalizar su actividad en los sectores que, previsiblemente, vayan a generar más rentabilidad.
4. Tienen que acometer un drástico ajuste de sus costes, incluyendo los laborales. Es preciso emprender una revisión exhaustiva en los costes y una inspección de los planes de reducción de gastos, para poder cumplirlos.
5. Los negocios que ya han sido golpeados por la crisis y la están sufriendo no tienen más remedio que reestructurarse, mejorando sus capacidades, simplificando sus protocolos y adoptando nuevas acciones que aseguren su supervivencia. El cambio se orienta a colocar los cimientos para emprender un crecimiento provechoso, una vez superada la actual situación.
6. Es necesaria, igualmente, una revisión de sus programas de inversión; en caso contrario, podrían encontrarse con graves problemas al comienzo de la recuperación de la economía, al no haber medido con precisión sus inversiones y prioridades a largo plazo. El principio a seguir es que las inversiones de hoy aseguran el crecimiento de mañana.
7. Deben, sin duda, retener a los mejores empleados, dado que ellos son una parte esencial de el éxito económico de la compañía en su globalidad a largo plazo. A la hora de reducir costes laborales, las empresas tienen que considerar que ni pueden ni deben sacrificar el talento, sino tomarlo como base de su actividad. Además, por experiencias pasadas sabemos que resulta muy difícil recuperar el talento y la experiencia perdidos tras una crisis.
8. Finalmente, las empresas tienen que comunicar de manera proactiva y sincera, aspecto que resulta absolutamente esencial. La comunicación afecta a trabajadores, accionistas, clientes y demás implicados; inversores y acreedores tienen que estar informados de la situación con puntualidad y detalle, siempre que sigan mostrándose dispuestos a confiar en la compañía.
Además, las decisiones complejas tienen que explicarse cuidadosamente. Cuando los gestores de las compañías se comunican y actúan de modo responsable y con absoluta integridad, la credibilidad de las mismas se conserva y recupera.
Como conclusión, hay oportunidades frente a una crisis como la actual. En este tipo de entornos, los empleados y accionistas suelen mostrar una mayor predisposición hacia un esfuerzo máximo, al que probablemente se habrían opuesto en tiempos mejores. Además, es un buen momento para realizar adquisiciones estratégicas de gran calado y para intentar ganar la guerra del talento, por ejemplo, en el sector mundial de la tecnología verde, o en mercados emergentes como China o India. Las nuevas situaciones que está creando la crisis aconsejan observar la situación con amplia perspectiva."
*Roland Berger es presidente de Roland Berger Strategy Consultants
http://www.cotizalia.com/cache/2009/07/08/opinion_63_oportunidades_estrategicas_crisis.html
Oportunidades estratégicas de la crisis - @Roland Berger* - 08/07/2009
"Por todos es conocido que atravesamos la mayor crisis financiera y económica global desde la Gran Depresión de 1929. Se trata de un contexto donde el comercio mundial se contraerá un 11% este año y el crecimiento previsto para 2010 no será superior al 0,6% (según datos del FMI). Por su parte, en este mismo ejercicio el conjunto de la Unión Europea experimentará un retroceso del 4,6% en el PIB, a la vez que el paro continuará en ascenso con una caída especialmente notable en la actividad industrial.
En este panorama nada halagüeño, los niveles bursátiles han sufrido una reducción de gran parte de su volumen, y el conjunto de las compañías ha perdido una considerable capitalización en el mercado, de manera especial en el caso de los bancos y las empresas del sector tecnológico. Sólo en Alemania se han perdido más de 140.000 millones de euros en activos financieros, y en el caso de España o Estados Unidos, la suma de las medidas de estímulo fiscal y económico desarrolladas por los gobiernos ha supuesto la inversión de entre el 13 y el 16% del PIB.
¿Cómo pueden afrontar las empresas esta situación?¿Qué acciones especiales deben poner en marcha en este contexto? El objetivo prioritario para las empresas es obviamente capear la crisis y reposicionarse, para poder aprovechar todas las ventajas de la recuperación en el futuro. Se trata de una situación donde un plan de acción orientado a identificar y aprovechar las oportunidades estratégicas que se avecinan se convierte en algo indispensable para las compañías. Dentro de este plan, la mejora de los procesos y la organización de la entidad, por un lado, y el posicionamiento de la empresa en una situación óptima y relevante de cara a la recuperación de la economía, por el otro, son los dos aspectos estratégicos en los que deberá fundamentarse la ansiada recuperación.
1. Las empresas deben desarrollar sus propias perspectivas e identificar un número de rutas de acción alternativas, en base a diferentes escenarios; por ello, tienen que estar preparadas para hacer frente a las peores contingencias.
2. Deben, igualmente, asegurarse la financiación, dando absoluta prioridad a la optimización de su estructura de capital.
3. Es preciso que revisen todas las inversiones y las líneas de negocio, con la finalidad de focalizar su actividad en los sectores que, previsiblemente, vayan a generar más rentabilidad.
4. Tienen que acometer un drástico ajuste de sus costes, incluyendo los laborales. Es preciso emprender una revisión exhaustiva en los costes y una inspección de los planes de reducción de gastos, para poder cumplirlos.
5. Los negocios que ya han sido golpeados por la crisis y la están sufriendo no tienen más remedio que reestructurarse, mejorando sus capacidades, simplificando sus protocolos y adoptando nuevas acciones que aseguren su supervivencia. El cambio se orienta a colocar los cimientos para emprender un crecimiento provechoso, una vez superada la actual situación.
6. Es necesaria, igualmente, una revisión de sus programas de inversión; en caso contrario, podrían encontrarse con graves problemas al comienzo de la recuperación de la economía, al no haber medido con precisión sus inversiones y prioridades a largo plazo. El principio a seguir es que las inversiones de hoy aseguran el crecimiento de mañana.
7. Deben, sin duda, retener a los mejores empleados, dado que ellos son una parte esencial de el éxito económico de la compañía en su globalidad a largo plazo. A la hora de reducir costes laborales, las empresas tienen que considerar que ni pueden ni deben sacrificar el talento, sino tomarlo como base de su actividad. Además, por experiencias pasadas sabemos que resulta muy difícil recuperar el talento y la experiencia perdidos tras una crisis.
8. Finalmente, las empresas tienen que comunicar de manera proactiva y sincera, aspecto que resulta absolutamente esencial. La comunicación afecta a trabajadores, accionistas, clientes y demás implicados; inversores y acreedores tienen que estar informados de la situación con puntualidad y detalle, siempre que sigan mostrándose dispuestos a confiar en la compañía.
Además, las decisiones complejas tienen que explicarse cuidadosamente. Cuando los gestores de las compañías se comunican y actúan de modo responsable y con absoluta integridad, la credibilidad de las mismas se conserva y recupera.
Como conclusión, hay oportunidades frente a una crisis como la actual. En este tipo de entornos, los empleados y accionistas suelen mostrar una mayor predisposición hacia un esfuerzo máximo, al que probablemente se habrían opuesto en tiempos mejores. Además, es un buen momento para realizar adquisiciones estratégicas de gran calado y para intentar ganar la guerra del talento, por ejemplo, en el sector mundial de la tecnología verde, o en mercados emergentes como China o India. Las nuevas situaciones que está creando la crisis aconsejan observar la situación con amplia perspectiva."
*Roland Berger es presidente de Roland Berger Strategy Consultants
miércoles, 13 de mayo de 2009
Análisis, experiencia y competitividad, claro.
Antonio Garrigues: "España tendrá otra época de oro tras la crisis"
Publicado el 12-05-2009 , por Expansión.com
El presidente de Garrigues, Antonio Garrigues Walker, considera que la crisis debe ser "aprovechada porque va a tener consecuencias tremendamente positivas y que tras ella se vivirá una ‘época de oro’, al igual que tras la recesión de 1992, pero, en esta ocasión, la nueva etapa será "más estable y sostenible" que la de los últimos años, y debe haber un gran pacto entre los partidos mayoritarios”.
Antonio Garrigues Walker, presidente del bufete Garrigues.
Es "necesario" un "gran pacto político", como sucedió hace quince años, más si se tiene en cuenta que ahora la situación es "más negativa". Y es que, a su juicio, ni el "optimismo ingenuo" de los socialistas ni el "catastrofismo dramático" de los 'populares' van "a ningún sitio".
Tras explicar que uno de los aspectos "más negativos" de la crisis en España es, precisamente, la radicalidad entre los principales partidos políticos, Garrigues puso como ejemplo a Alemania, donde socialistas y cristiano-demócratas han formado un gobierno de coalición. Extremo este último que, según dijo, no es preciso en nuestro país, aunque sí un pacto entre las principales fuerzas (PP y PSOE), acuerdo que no cree que se vaya a producir hasta que pasen las elecciones europeas del próximo 7 de junio.
En cualquier caso, rechazó la difusión de mensajes "catastrofistas" por parte de los principales partidos políticos y apostó en su lugar por "vender mensajes positivos" y, en vez de la crisis, "hablar de nuevas soluciones, oportunidades e ideas".
El presidente de uno de los principales bufetes de España estas reflexiones en Santander, donde impartió ayer la conferencia 'Nuevas realidades económicas y políticas', dentro del ciclo de charlas organizado por el Centro Montañés de Investigación y Desarrollo Empresarial (CEMIDE).
En rueda de prensa, defendió que la crisis -que no es la primera ni va a ser la última- es "positiva" y se va a "superar", tanto a nivel nacional como mundial. Explicó que no se puede "desaprovechar" la actual coyuntura, sino que hay que hacer una "reflexión profunda" sobre la situación actual y los "cambios" que se van a generar. A este respecto, Garrigues abogó por la necesidad de "ocuparnos" de cosas "más serias", como la investigación e innovación, la productividad o la competitividad. También se mostró partidario de "dar un salto cualitativo" en ámbitos como la educación o la justicia.
Una vez advirtió de que "no va ser fácil" este cambio, matizó que, en cualquier caso, España va a seguir contando con un sector inmobiliario "importante". De igual modo, vaticinó que en este proceso de recuperación, "los más débiles van a pagar una cuota demasiado alta".
http://www.expansion.com/2009/05/12/juridico/1242126453.html
Publicado el 12-05-2009 , por Expansión.com
El presidente de Garrigues, Antonio Garrigues Walker, considera que la crisis debe ser "aprovechada porque va a tener consecuencias tremendamente positivas y que tras ella se vivirá una ‘época de oro’, al igual que tras la recesión de 1992, pero, en esta ocasión, la nueva etapa será "más estable y sostenible" que la de los últimos años, y debe haber un gran pacto entre los partidos mayoritarios”.
Antonio Garrigues Walker, presidente del bufete Garrigues.
Es "necesario" un "gran pacto político", como sucedió hace quince años, más si se tiene en cuenta que ahora la situación es "más negativa". Y es que, a su juicio, ni el "optimismo ingenuo" de los socialistas ni el "catastrofismo dramático" de los 'populares' van "a ningún sitio".
Tras explicar que uno de los aspectos "más negativos" de la crisis en España es, precisamente, la radicalidad entre los principales partidos políticos, Garrigues puso como ejemplo a Alemania, donde socialistas y cristiano-demócratas han formado un gobierno de coalición. Extremo este último que, según dijo, no es preciso en nuestro país, aunque sí un pacto entre las principales fuerzas (PP y PSOE), acuerdo que no cree que se vaya a producir hasta que pasen las elecciones europeas del próximo 7 de junio.
En cualquier caso, rechazó la difusión de mensajes "catastrofistas" por parte de los principales partidos políticos y apostó en su lugar por "vender mensajes positivos" y, en vez de la crisis, "hablar de nuevas soluciones, oportunidades e ideas".
El presidente de uno de los principales bufetes de España estas reflexiones en Santander, donde impartió ayer la conferencia 'Nuevas realidades económicas y políticas', dentro del ciclo de charlas organizado por el Centro Montañés de Investigación y Desarrollo Empresarial (CEMIDE).
En rueda de prensa, defendió que la crisis -que no es la primera ni va a ser la última- es "positiva" y se va a "superar", tanto a nivel nacional como mundial. Explicó que no se puede "desaprovechar" la actual coyuntura, sino que hay que hacer una "reflexión profunda" sobre la situación actual y los "cambios" que se van a generar. A este respecto, Garrigues abogó por la necesidad de "ocuparnos" de cosas "más serias", como la investigación e innovación, la productividad o la competitividad. También se mostró partidario de "dar un salto cualitativo" en ámbitos como la educación o la justicia.
Una vez advirtió de que "no va ser fácil" este cambio, matizó que, en cualquier caso, España va a seguir contando con un sector inmobiliario "importante". De igual modo, vaticinó que en este proceso de recuperación, "los más débiles van a pagar una cuota demasiado alta".
http://www.expansion.com/2009/05/12/juridico/1242126453.html
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