El porqué de este blog.

Con mi algo de experiencia profesional en comercio internacional y algo más en el uso de la información que se hace en este campo, quiero recoger en este blog aquellas opiniones, argumentaciones o diagnósticos que nos aporten más conocimiento en materia de IEI.
Y continuar así mi recorrido por la Inteligencia Económica que empecé allá por 1996, en París.

Estoy convencida de que la Inteligencia Económica Internacional es una potente herramienta para reforzar la competitividad de las empresas españolas, de los profesionales y de los expertos públicos o privados en el campo del comercio internacional.

Espero compartir opiniones, debates y propuestas, siempre con un enfoque abierto a los escenarios globales.
Y no sólo en este blog: espero también en ASEPIC, Asociación Española para la Promoción de la Inteligencia Competiva, de la que soy socio individual (www.asepic.com.es).

Inés Robredo.
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jueves, 2 de mayo de 2013

De la importancia de la adjetivación: público vs político ...

En Twitter ayer: la entrevista a Daniel Lacalle en La Vanguardia (1). Inteligencia conceptual.

 “Lo que hay que recortar es el gasto político; no el público”
mié, 01 may 2013
 

 
Pregunta: Está claro que la austeridad no funciona: falta gasto público.
Lo que no funciona y nos ha llevado al 26% de paro es el gasto político, que no hay que confundir con el gasto público, tan beneficioso cuando se administra bien. Y ahora aumentar gasto público es dar más dinero a los políticos que lo han malgastado y generar más déficit todavía.
 
Defina pues gasto político.
El derroche de nuestro dinero por el político para aumentar su poder y del partido: la subvención clientelar; la obra pública inútil realizada para la foto de la inauguración y la comisión; las duplicidades en la Administración para colocar a próximos. Y seguiría...
 
¿Cree que los parados y la clase media sí pueden quejarse de austericidio?
La clase media es la que sufre el hachazo fiscal, que nos está hundiendo a todos. Porque de ninguna crisis ningún país ha salido jamás gracias a los ricos ni a los pobres, sino a la clase media que trabaja, consume e invierte mirando el céntimo con eficacia y tiene hijos. Pero ha sido más fácil subirle impuestos a esa clase media que reformar la Administración y recortar ese gasto político.
 
Esas estructuras aún siguen intactas.
Pues ese gasto político es el elefante en la habitación de la crisis al que todos señalamos con el dedo en Europa, la City y Wall Street: sobran administraciones en España, diputaciones, el Senado, cargos políticos...
 
Aquí crearon consejos comarcales...
Y todos los analistas de la City lo sabemos. No pedimos que despidan maestros y médicos: pero, antes de invertir aquí, sí esperamos que reduzcan cargos y gasto político.
 
¿Tanto supondría esa racionalización?
 El Estado controla el 50,5 por ciento del PIB. Calcule lo que podría ahorrarse con una gestión eficiente. Con ese ahorro se podrían reducir los impuestos y dejar ese dinero en manos de la clase media y los pequeños empresarios, que ellos sí podrían volver a hacer crecer este país.
 
¿Y si el BCE abriera el grifo a chorro?
Entonces los políticos derrochones gastarán más y España seguirá siendo ineficiente. Y en Frankfurt se niegan: ¿por qué dar más dinero a quien demuestra derrocharlo?
 
Pero con más liquidez habría más subvenciones y tal vez más crecimiento.
No. Las subvenciones aumentan el déficit y la deuda, no el crecimiento. Las subvenciones favorecen a los amiguetes del político y perjudican a todos los demás. Lo que de verdad estimula y atrae inversión es recortar impuestos por abajo: dejar la riqueza en manos de quien mejor la sabe ganar, gastar e invertir, que no son los políticos ni los billonarios, sino la clase media y los pequeños empresarios. Ellos pueden crear empleo.
 
El BCE denuncia que él abre el grifo del dinero, pero aquí no llega a la empresa.
Porque nuestra banca forma parte del problema: está endeudada hasta la parálisis pero prefieren reservarle –forma parte de la casta que proteger– el monopolio de la financiación y bloquear otros canales de crédito, porque podría haberlos. España está demasiado bancarizada y así no crecerá.
 
¿No cree que por mucho que se recorte en políticos es el chocolate del loro?
Eso dicen ellos. Pero es el chocolatón, amigo. Es un dineral el que se nos va por ahí. Por ejemplo: en los últimos cinco años antes de la crisis, el gasto sanitario se duplicó: ¿pero se duplicó la calidad asistencial?
 
¿...?
Pues claro que no, pero en muchos hospitales había y hay más cargos directivos que médicos. Y pasa lo mismo en otros centros de la Administración y empresas públicas.
 
Una corriente denuncia a una “casta extractiva” que se adueña del Estado.
Acemoglu y Robinson tienen razón: los estados se vuelven ineficientes como el nuestro al ser parasitados por una casta extractiva, que se apropia de ellos o incluso se los inventa. Pero temo que en este país nuestros políticos de esa casta son reflejo de nuestra sociedad. Y encarnan nuestros valores.
 
Pues no sé si es para estar orgulloso. El 54,8% de nuestra ciudadanía encuestada afirma que “a quien logra mejores resultados no se le debe remunerar mejor”.  
Es una negación soviética. Comprendemos mejor el amiguismo y el compadreo que la meritocracia y el esfuerzo y así son también nuestros políticos. Manda la apariencia, no la eficiencia. Por ejemplo, confundimos la titulitis con el conocimiento: en España cada año salen más graduados en Derecho que en Francia y Gran Bretaña juntas.
 
¿Necesitamos tantos?
Pese a todo, la inversión pública masiva permitiría que llegara algo abajo... Eso dicen quienes citando en vano a Keynes quieren seguir derrochando en sus poltronas. Pero Keynes dijo que hay que aumentar la inversión pública en las crisis con lo que se ahorró en las bonanzas. Y aquí se derrochó en las bonanzas y también ahora.
 
¿Entonces?
Dejemos de mendigar a Berlín: somos nosotros quienes debemos exigir reformas. Y debemos denunciar caso por caso el derroche político: recortar así el déficit y recuperar la soberanía y la democracia. "
 
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Manel Torrijos Rio ‏@maneltorrijos 16h    
“: Entrevista en La Vanguardia a ” No hay que recortar el gasto publico, sino el gasto politico.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Entrevistas a Sala i Martí - Abc, Público - sept./oct. 2009

Fuente: Abc,

http://www.abc.es/empresa/noticia.asp?empresa=2379&titulo=%22La-salida-de-la-crisis-ser%E1-como-el-pelo-de-Bart-Simpson%22


"La salida de la crisis será como el pelo de Bart Simpson"

Empresas Por Joan Carles Valero.
Es uno de los economistas españoles más citado en el mundo. Profeta del liberalismo, habla como viste, sin ceñirse a lo políticamente correcto. En su opinión, el sistema capitalista funciona y es el más exitoso de la historia de la humanidad, porque nunca se había erradicado la pobreza a los ritmos que se ha hecho. Cree que la crisis financiera ha sido una más, ni por asomo como la Gran Depresión, y vaticina un futuro de gráficos en forma de dientes de sierra.

La vicepresidenta primera del Gobierno culpa de la crisis y del calentamiento global al neoliberalismo salvaje. ¿Siente usted la culpa del pecador?

La señora De la Vega no tiene ni idea. Que la crisis la haya causado el capitalismo es como decir que el divorcio lo ha causado el matrimonio. De forma inherente, el capitalismo tiene subidas y bajadas, y ahora estamos en una de las bajadas, pero no es de las más grandes de la historia, aunque en España es diferente. Decir que el sistema financiero estadounidense no estaba regulado es de locos, porque lo está en exceso, y también tenemos las leyes de Basilea, que requieren a los bancos cuidado a la hora de asumir riesgos. Lo que pasa es que se ha regulado mal, y eso es un problema para quienes desean regularlo todo.

¿Culpa a los reguladores?

Los que defienden que todo se arregla regulando no saben hacerlo y eso es lo que ha creado problemas como que los bancos tomaban paquetes de hipotecas mezcladas, creaban un instrumento y lo ponían fuera de balance porque Basilea lo permitía.

Está claro que el origen de la crisis ha sido legal…

Quienes impulsaron hipotecas para familias insolventes fueron Clinton y Bush mediante dos empresas gubernamentales, Freddy May y Freddy Mac, que aseguraban las operaciones. ¿Eso es liberalismo salvaje? También todo el mundo empezó a pedir créditos porque los tipos de interés entre el año 2000 y 2005 estuvieron casi a cero, gracias a unas instituciones semipúblicas que se llaman Reserva Federal y Banco Central Europeo. Creyeron que así combatían la crisis de las punto com, pero los mantuvieron bajos demasiados años.

¿Falla el diagnóstico gubernamental?

La culpa es de las instituciones creadas por los gobiernos y no del liberalismo. No entender de dónde viene el problema es la mejor manera de no arreglarlo. Si tienes un cáncer y vas al médico y te dice que es un simple dolor de oído, vas mal. Los que responsabilizan a los mercados de la crisis deberían hacer un mejor diagnóstico, sobre todo si son ministros. Y eso explica que se estén tomando medidas que no tienen ningún sentido y que empeorarán el problema.

¿Cómo es posible empeorar, tal vez con inflación?

Sí, porque el gran problema ahora es la deuda. Todos los gobiernos del mundo están endeudados hasta las cejas, con déficits fiscales que en el caso particular español es extravagante…

Casi del 10%...

Cuando Europa requiere un máximo del 3%. Y el déficit es como la pasta de dientes, que una vez la sacas del tubo es muy difícil volver a meterla. Ya veremos cuando España tenga que reducir el déficit del 10% al 3%. ¿Cómo hacerlo?, ¿subiendo los impuestos de forma bestial?

Ya se ha anunciado la subida de impuestos…

Si se suben los impuestos se debe hacer de forma inteligente, no a los ricos, sino procurando que no castiguen la actividad económica. Para eso existen cursos enteros de Hacienda Pública que explican que hay impuestos buenos y malos; gastos buenos y malos y regulación buena y mala. No se trata de que todo vale. No es cuestión de más o menos Estado, sino de Gobierno bueno o estúpido.

¿Así se podrá pagar la abultada factura social?

También se puede dejar de gastar. Y mientras, siguen culpando al mercado, cuando en realidad están creando un déficit insostenible.

¿Igual que EE.UU.?

El mayor problema de EE.UU. es el déficit fiscal, que actualmente está absorbiendo el 80% del ahorro mundial, en vez de financiar empresas innovadoras.

¿Cómo pagar la deuda?

Yo vivo en EE.UU. desde hace 25 años y sé que no se hará subiendo impuestos. Reduciendo gastos es bastante difícil, porque el gasto crea adicción entre los políticos. La única manera que veo es con inflación, reduciendo el valor real de la deuda. Y eso quiere decir que se repetirán los años 70, cuando había que subir los tipos de interés para amortiguar la inflación. Volveremos al mundo de esa década, de crisis recurrentes y periodos expansivos cortos.

¿El Banco Central Europeo tendrá que subir los tipos para combatir la inflación?

Efectivamente, y volverán a crear una crisis para solucionar este problema del sector público. Para pagar la deuda, la tendrán que inflacionar, y para inflacionar el déficit fiscal deberán subir los tipos de interés, lo que provocará una nueva crisis. Y así sucesivamente. La salida de la crisis se asemejará al pelo de Bart Simpson, de dientes de sierra.

¿Qué hacer?

Ahora pondrán nuevas reglas, una gran regulación. Pero eso de la regulación financiera es como la regulación de la aviación, que cuando ocurre un accidente intentan poner reglas que eviten que vuelva a pasar, pero aquel accidente ya no lo evitarán. Y es que la aviación evoluciona más rápidamente que la regulación. Si se produjeran 25 accidentes al día, la regulación podría hacer algo, pero hay tan pocos accidentes, igual que crisis financieras (tres o cuatro en un siglo), que el cambio tecnológico en el mundo de las finanzas es tan rápido, como en la aviación, que a los gobiernos no les da tiempo a regular.

¿Qué le sugiere la Ley de la Economía Sostenible?

Obligar a las empresas a gastar más de lo que merecen para implementar energías ineficientes será un fracaso. Si las tecnologías sostenibles son superiores, ya las adoptará la gente voluntariamente. Un estudio de placas fotovoltaicas concluye que toda la energía que se ahorra con su instalación es menor que la que se gasta en su fabricación y destrucción. Nos venderán la moto, como con la reducción de la velocidad a 80 por hora en los accesos a Barcelona para evitar el cambio climático.

¿El fracaso del diálogo social es más de la CEOE o del Gobierno, que tendrá que gobernar sin pactos?

El problema no es el diálogo, porque se pueden hacer cosas sin consenso. El problema es de liderazgo. Si el Gobierno realmente lo tuviera, diría a los empresarios y a los trabajadores cómo se deben de hacer las cosas. El problema es que el Gobierno no sabe lo que se tiene que hacer y lo enmascara con el consenso. El Gobierno, en vez de ponerse delante a liderar, se ha puesto detrás, primero negando la crisis y haciendo que la gente perdiera la confianza. Nadie confía en este Gobierno porque tardaron demasiado, mintieron y se han equivocado en todas las medidas.

¿La reforma laboral es imprescindible en España para evitar paro y temporalidad?

España la necesita, pero no por la temporalidad. En EE.UU. todo el mundo es temporal y nadie se preocupa porque no entienden el concepto de precariedad laboral. Allí encuentran enseguida un nuevo empleo, ya que es muy fácil contratar y también despedir. Todo es flexible.

¿En España también es fácil y por eso tenemos más de 4 millones de parados?

El problema de España es que una persona de 45 años que va al paro puede ser para siempre. Porque un empresario, antes de contratarlo, como es complicadísimo despedirlo, se lo piensa diez veces. Aunque parezca paradójico, facilitar el despido es la mejor manera de ayudar a la contratación. Si cuando la gente se va al paro pudiera rápidamente volver a trabajar, la desocupación no sería un problema, porque la gente iría cambiando de empleo, como pasa en muchos países. España es uno de los países menos flexibles del mundo y ese problema estructural se debe solucionar con liderazgo. Pero dicho eso, creo que ahora no es el mejor momento para hacerlo, porque la crisis social es un problema potencial mucho más grave que la crisis económica. Creo que los trabajadores que están en el paro no entenderían que la solución es despedir más fácilmente. Aunque a la larga sea verdad.

¿Se debería haber hecho en época de vacas gordas?

Ahora sería perjudicial. Muchos economistas ignoran demasiado fácilmente la cuestión de la paz social. Creo que España está en un momento precario en ese sentido. Este otoño podemos tener problemas graves cuando la gente deje de cobrar subsidios y empiece a tener problemas de verdad. Porque España nunca ha visto una crisis económica con tanta inmigración, que se recibe bien en épocas buenas, pero ahora no sabemos ni cómo se comportarán los extranjeros que están en el paro aquí, sin redes sociales como la familia, como tenemos nosotros, ni cómo se comportarán los españoles que estén en el paro y vean a los extranjeros trabajando.

¿Prevé el surgimiento del populismo, xenofobia o una ley contra la inmigración ilegal como en Italia?

Puede surgir populismo y partidos neonazis, no sé. El problema es que no tenemos antecedentes, porque nunca había pasado en la historia de España que hubiera tanta inmigración en época de crisis. Estamos en terreno peligroso y por eso se debe ir con cuidado a la hora de emprender medidas que, sin embargo, se deberían adoptar, porque el mercado laboral español es el más inflexible del mundo. España siempre queda mal parada en el campo laboral en los rankings. Pero ahora no es el momento, y en este caso es bueno que el Gobierno no haga caso a los empresarios.

¿Tampoco en los aumentos salariales referenciados al IPC, que ahora es negativo?

Eso es otra historia, porque ahora se deberían bajar los salarios.

¿Cómo aplicar la flexiseguridad en España?

La clave está en distinguir entre trabajador y puesto de trabajo. Creo que se tiene que proteger al trabajador y no el puesto de trabajo, que no es nada. Protegerle quiere decir que cuando el puesto de trabajo desaparece, al trabajador se le ayuda a encontrar otro puesto, no el mismo. Y se le ayuda, básicamente educándole. Si Seat o Nissan se quieren ir, que se vayan, porque aquí no se debería permitir el soborno, como ocurre con las millonadas que dan por fabricar nuevos coches. Eso es un chantaje intolerable por parte de las empresas, y el Gobierno accede porque confunde puestos de trabajo con trabajadores. Lo que se necesita es un buen sistema para que esos trabajadores si tienen que estar 18 meses desempleados, vayan a formarse. Como lo hace Dinamarca, que sólo tiene casi un 3% de paro."

IEI - resolver la burbuja de la deuda

1. de la burbuja de la deuda hablan tanto Rodrigo Rato en Mdrid, el pasado 15 de septiembre,
2. como McCoy en elConfidencial,
3. como Iranzo, del IEE,
4. y otros, como The Economist (Global Debt Comparison):
http://www.elblogsalmon.com/economia/la-bomba-de-tiempo-de
-la-deuda-publica-global

El problema es que si estalla, quiebran los estados.

5. El Confidencial: "El gobierno no puede controlar el déficit" (25/09/09)
http://www.cotizalia.com/cache/2009/09/25/noticias_54_espana_punto_internacional_gobierno_puede_controlar_deficit.html

"La Comisión Europea ha dado a España hasta 2012 para reducir su déficit al 3% del PIB, tal y como está establecido para los países de la zona euro. Pero el Gobierno –excluyendo al Sistema Público de Pensiones- tiene muy poco control directo del gasto público: tan sólo un tercio, el resto depende de las administraciones autonómicas y locales, por lo que el Ejecutivo sólo puede trazar unas líneas generales. Tal y como explica Rafael Doménech, del BBVA, “lo que los gobiernos regionales y municipales hagan es más importante” que las medidas que ejecute la Administración central. "

IEI - otra entrevista
http://www.publico.es/dinero/238141/abaratar/despido/solucion/crisis

""Abaratar el despido no es la solución a la crisis"
Profesor de la Universidad de Columbia. Cree que el siguiente problema será la inflación

BELÉN CARREÑO - MADRID - 12/07/2009 08:00

Xavier Sala i Martín (Cabrera de Mar, Barcelona, 1962), se pone su americana de seda salvaje azul eléctrico en cuanto ve aparecer a la fotógrafa. Este economista, profesor en la prestigiosa Universidad de Columbia en Nueva York, ha sabido explotar el rol de pedagogo con una apariencia tan llamativa como alguna de sus opiniones. Con todo, es uno de los economistas españoles más brillantes asesor del Foro Económico Mundial y director económico del Barça y ha estado en Madrid para dar una conferencia en la Fundación Rafael del Pino.

Imaginemos que en mitad de esta entrevista le llaman del G-8 para que les diga las tres prioridades para salir de la crisis.

No hay tres porque no hay una sola crisis. Las medidas que le van bien a EEUU no son las mismas para España. El problema principal de EEUU es el sistema bancario. La intromisión del Gobierno al final ha sido perjudicial porque es bueno que los bancos que no tienen futuro quiebren.

"Los políticos se comportan como alcohólicos con el déficit público"¿Y el "demasiado grande para caer"?

Si Citi tiene que ser absorbido por otro, que lo sea. Aquí se fusionaron Bilbao Vizcaya y Argentaria y nadie dijo "demasiado grandes para caer". El otro gran problema que viene es la inflación. Se está solucionando la crisis con deuda. El déficit de EEUU absorbe ya el 80% del ahorro mundial. Esto habrá que arreglarlo. O con una subida de impuestos, que en EEUU no va a pasar, o reduciendo el gasto público, algo muy complicado porque a los políticos les crea adicción. Así que hay que crear inflación.

Pero ¿no viene una deflación?

No, no. La Fed se ha dedicado a imprimir dinero como loca y la inflación se crea por la velocidad con la que se mueve el dinero. Hasta ahora no ha habido este problema porque el dinero circula muy lento. Pero, en el momento que se salga de la crisis subirán los precios. El dinero es muy difícil retirarlo de la economía. Es como la pasta de dientes, que cuando sale del tubo no vuelve a entrar. Y si suben los precios la deuda que tiene que pagar el Estado es menor en términos reales. Por eso el bono a diez años en EEUU ha subido, el mercado espera que los tipos suban.

¿Y qué pasa con España?

España tiene otro problema, el de la dependencia de la construcción. El ladrillo supone un 15% del PIB y ahora se tiene que convertir en un país normal. Además, hay un agujero en el sector financiero que no viene de bonos tóxicos sino de la Costa del Sol. Las inmobiliarias, promotoras y constructoras deben a los bancos el 41% del PIB español. Los bancos también tienen que devolver lo que han tomado prestado. Hay un agujero financiero gigante que hay que arreglar.

Esto, ¿retrasará la salida

de España de la crisis?

Va a ser mucho peor. Además de que le afecte la crisis financiera mundial, le afecta al turismo y la exportación.

Y, ¿qué solución queda?

España ya no puede competir en precio ni en calidad, así que necesita innovar. Pero la innovación no es I+D. Hay que dejar esa obsesión enfermiza y no pensar en hacer Silicon Valley II. Para mí, dos de las mejores ideas han venido del sector del café: Nespresso y Starbucks. Y otra gran idea ha sido la de Zara, en el sector textil. ¿Quién lo iba a decir cuando todo el mundo se dedicaba a buscar móviles de quinta generación? Y la innovación estaba en el café El Gobierno español tiene que entender que la innovación es una cosa que puede suceder en todos los sectores. Que hay que reformar la educación y ayudar a crear empresas. Y sobre todo ayudar a implementar las ideas simplificando la regulación. Los empresarios españoles cuando se les pide una medida que aumente su competitividad dicen: "Quíteme de encima al alcalde".

Y, ¿fortalezas españolas?

Hay empresas muy importantes, Telefónica, Repsol, líderes empresariales dirigidos por españoles. Antes no los había y se ha demostrado que se puede competir en igualdad.

En EEUU estudian a Almodóvar y Zara. ¿Estudiarán el sistema de provisiones del Banco de España?

La regulación financiera española estaba de moda en noviembre. Pero ya veremos cómo acaba yo creo que muy mal. Aquí no hay subprime sino ciudades fantasma sin agua en la Costa del Sol. Ha sido un riesgo extravagante. Y ha sido el Banco de España el que ha dejado a las cajas asumir esos riesgos.

¿Hemos cruzado la línea de lo liberalmente correcto en gasto público?

Yo no sé qué es liberalmente correcto pero sé lo que es legal. Y España tenía como límite un 3% de déficit. El déficit es como la recomendación de un médico de beber un vaso de vino. Para determinadas personas puede ser bueno, pero a los alcohólicos no se les puede dejar ni un vaso. Los políticos son como alcohólicos con el déficit.

¿Cuál es su opinión sobre la reforma laboral?

El coste del despido está muy alto y puede impedir que se creen puestos de trabajo. Pero me parece una mala idea políticamente hablando sacarlo a relucir ahora. Es un problema secular de la economía española que hay que arreglar cuando la economía va bien. A los cuatro millones de parados no se les puede decir que si se abarata el despido van a encontrar trabajo. La crisis económica está a punto de pasar a ser una crisis social, ya que el primer millón de trabajadores que se fue al paro se va a quedar sin subsidio. Pero lo que está claro es que abaratar el despido no nos va a sacar de la crisis, no es la solución."